10 consejos para viajar con mascotas en el avión

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Para muchos, las mascotas son uno más de la familia. Tanto es así que cada vez son más los viajeros que se animan a viajar con sus mascotas por tierra, mar y aire. Pero, ¿se puede volar con un perro? ¿Y con un gato?

¿Qué hay que hacer para viajar con mascotas en el avión? Skyscanner nos da las claves para que puedas viajar con tus perros y gatos en el avión, sin sobresaltos ni contratiempos. Aquí van nuestros mejores consejos y trucos para viajar con mascotas en el avión. Toma nota y, ¡a volar!

  1. Asegúrate de que la aerolínea permite volar con mascotas

Si quieres viajar con tu mascota en el avión, lo primero que tienes que hacer es elegir una compañía que permita volar con perros y gatos (u otro animal si tu mascota es otro animal). A día de hoy, las aerolíneas no están obligadas a aceptar mascotas ni en cabina ni en otros sitios. Cada aerolínea es libre de decidir si los acepta y pone sus propias normas al hacerlo. En el caso de que la aerolínea en cuestión acepte mascotas -cada vez son más las compañías aéreas que aceptan mascotas-, ten en cuenta que la compra del billete para viajar con mascota puede requerir más tiempo que la compra de un billete normal, generalmente porque requiere la aprobación de instancias superiores.

Para saber si la compañía que quieres utilizar permite viajar con mascotas en el avión, visita su página web o llama a su servicio de atención al cliente. Y sí, prepárate para hacer algún pago extra porque, casi en la totalidad de los casos, tu mascota también paga billete de avión (aunque sea para volar en un trasportín a tus pies o en tu regazo).

  1. Prepara el viaje con antelación

La planificación anticipada es un factor clave a la hora de viajar con mascotas en el avión prepara el viaje con un mes o dos de antelación, para reservar el espacio de tu perro en el avión (en cabina sólo pueden volar 2 perros por vuelo) y sacar toda la documentación que necesita para volar, sobre todo si viajas fuera de Europa. Lo mismo ocurre si quieres volar con un gato. El tiempo te da margen para solucionar posibles imprevistos que puedan surgir con la aerolínea, el veterinario, las aduanas, etc.

Aprovecha la antelación para acostumbrar a tu mascota a viajar contigo, haz que se sienta seguro cuando está de viaje. Puedes empezar con el trasportín abierto, luego cerrado, y después en el coche, con ruidos y movimiento. De esta manera, cuando esté en el avión, estará más tranquilo y podréis disfrutar del vuelo. Tienes que organizarlo todo bien, para que tu perro disfrute al máximo de la experiencia y no le cree ningún estrés.

  1. Ten la documentación en regla

Cada país puede requerir la documentación que le parezca oportuno a la hora de permitir la entrada de mascotas en su territorio. Por eso, antes de volar con tu perro o con tu gato, debes informarte de qué requisitos administrativos deben cumplir. En la embajada de tu destino podrán informarte al respecto, consulta su web o llámales por teléfono.

Vueles donde vueles con tu perro o con tu gato, necesitarás un pasaporte de mascota. Este pasaporte lo expide el veterinario y, generalmente, suele darlo cuando se le pone el chip al animal (vayas a viajar inminentemente o no). En este pasaporte se refleja el historial médico del animal (vacunas, tratamientos de desparasitación, etc.) Puede darse el caso de que el país de destino exija otra documentación a parte del pasaporte de mascota, de ahí la importancia de informarse bien antes de volar. Si viajas por Europa con tu perro, sólo necesitas el pasaporte de tu mascota; pero si viajas fuera, a Estados Unidos por ejemplo, necesitas un certificado del veterinario y otro del Ministerio de Agricultura.

En el caso de los gatos, para volar por Europa es obligatorio tener pasaporte de mascota y la vacuna de la rabia. Hay que poner la vacuna de la rabia con tiempo, pues algunos destinos exigen que el gato esté vacunado con cierta antelación. A veces incluso varios meses. Ciertos países exigen además que el gato está correctamente desparasitado (incluso con tratamientos específicos) o, incluso, pasar una cuarentena. Lo mismo puede ocurrir con los perros. En Tailandia tu perro tendrá que pasar cuarentena, así que, si el viaje es corto, puede que no te compense llevarle.

  1. Elegir un trasportín adecuado

Una de las cosas más importantes a la hora viajar con mascotas en un avión, es elegir un trasportín adecuado. El trasportín adecuado para volar con un perro o con un gato es aquel que garantiza el máximo de comodidad a tu mascota y, a la vez, cumple las normas de la aerolínea que vas a utilizar. Una vez que encuentres una aerolínea que permita volar con animales, asegúrate de cuáles son sus requerimientos a nivel de trasportín, pues cada compañía tiene sus normas, suelen ser muy concisas y, ¡suelen ser muy escrupulosas con su cumplimiento!

El tamaño y la raza del perro se convierten en un problema a la hora de volar. Los perros que pesan más de 8 kilos incluidos el trasportín tienen que ir en bodega y las razas con problemas respiratorios como los bulldogs, no pueden volar tras la última normativa de algunas aerolíneas. Sin embargo, en cuanto a gatos, no suele haber problemas en cuanto a razas pero su peso si es una limitación. La mayoría de las aerolíneas no permiten gatos en cabina que pesen más de 7 u 8 kilos, trasportín incluido.

Para viajar en avión, utiliza el trasportín que mejor se adapte a vuestras necesidades. Los hay incluso tipo mochila, suaves y calentitos, que permite ver y respirar con facilidad a la mascota.

Una vez elegido, el animal tiene que verlo como un lugar donde está protegido y tranquilo. Practica en casa a meterle 5 minutos todos los días, y prémiale cuando esté tranquilo. Lamentablemente, a los gatos no les suele gustar mucho eso de practicar con el trasportín.

  1. Antes de volar no atiborres a tu mascota

Antes de viajar con tu mascota en avión, no conviene que esta se dé un atracón de comida ni de bebida. Muchas aerolíneas recomiendan que el animal ayune al menos dos horas antes de comenzar el viaje, para que así no le entren ganas de hacer sus necesidades durante el mismo. Recuerda que en el avión no podrás llevar al perro a hacer pis, ni al gato a sus piedras. Un poco de dieta viajera no les hará mal.

Hay quien les da tranquilizantes a los animales para que se duerman mientras viajan en avión. Dependerá también de la prescripción del veterinario.

Un posible truco para que la mascota vuele tranquila es darle un paseo muy largo antes de ir al aeropuerto y, una vez allí, caminar con él hasta la zona de embarque. Así el perro se cansa y, con suerte, se relaja y se echa una siestecita durante el vuelo.

  1. Pasar el control de seguridad con arnés y correa

Si vas a volar con tu mascota en cabina, el animal también tendrá que pasar el control de seguridad. Sin embargo, tu perro o tu gato no pasarán este control metidos en su trasportín y tendrás que sacarlo de la bolsa. La bolsa pasará por la máquina de rayos x y tú pasarás con tu mascota en brazos por el arco de seguridad. Si puedes ponerle un arnés atado a una correa a tu gato, mucho mejor, aunque lo pases en brazos porque es una forma de que no se te escape por el aeropuerto.

  1. Lleva una manta para los cambios de temperatura del avión

Si el viaje es largo, pide una manta a las azafatas, ya que en el avión hay muchos cambios de temperatura.

  1. En las escalas, busca zonas para sacar a tu mascota

Puede ser que tengas que hacer escala cuando viajes con tu mascota. Si es tu caso, entérate de si en el aeropuerto hay algún tipo de patio o de pequeño parquecillo dentro de la terminal en el que puedas sacar a tu mascota. Si la escala es muy larga y tu terminal no dispone de ese tipo de espacio, quizá puedas salir al exterior.

Si tienes un perro, seguro que te agradece el que le lleves a estirar un poco las piernas. Si tienes un gato ni te molestes, no querrá salir del trasportín ni por todo el oro del mundo. Mientras esté de viaje, el trasportín es la zona de confort de tu gato, no la abandonará ni aunque le prendan fuego.

  1. Elige un buen destino para viajar con tu mascota

No todos los destinos son petfriendly ni lo ponen fácil para viajar con mascotas. Recomendamos para viajar con perro a lugares tan dispares como Miami, Vancouver, Londres, París y Cerdeña.

Para viajar con gatos mejor a sitios tranquilos, con poco ruido y, a poder ser, nada de casas de campo con jardín privado. Los gatos suelen ser muy territoriales, como haya un jardín privado fuera lo va a asimilar inmediatamente como su territorio y lo va a tratar de defender de otros animales que pasen por allí. Eso estresa mucho al animal que, en ocasiones, se puede poner irascible o violento.

  1. Si no es estrictamente necesario, no vueles con tu gato

A los gatos no les gusta viajar, son animales de costumbres, les lleva tiempo acostumbrarse a los sitios nuevos y hacerse con el lugar. Si pasas cada noche en un hotel diferente, a tu gato no le hará mucha gracia y, probablemente, pase miedo (que se traduce en meterse debajo de la cama o en pegarse a ti como una lapa). Si puedes evitarle un viaje (por tierra, mar o aire, da igual), evítaselo. Tu gato te lo agradecerá y, sobre todo, no te odiará para siempre. Ahora, si tienes que viajar con un gato, o si decides hacerlo porque así lo decides, que sepas que si se puede. Que volar con un gato no es una cosa imposible.

Con los perros es más fácil porque, aunque se estresen, confían mucho más en su dueño de lo que lo hace un gato.

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