Cincuenta años de tradición se esconden en los tacos de tripa del Coecillo

Por más de medio siglo, los sabores y olores de la cocina tradicional de los barrios ha inundado la equina de Malecón del Río y calle La Luz en el municipio de León, Guanajuato.

Por más de 50 años estos tacos son los más tradicionales del Coecillo. Foto: Omar Rodríguez

De lunes a viernes, a partir de las siete de la tarde, el humo comienza a presentarse en este lugar, no se trata de un incendio ni mucho menos, sino de un fogón que acoge trozos de carbón que con el pasar de minutos se convierte en brasas incandescentes.

Ésa es la señal para que doña Clara coloque su comal de acero inoxidable y sobre él una vasta cantidad de manteca, la cual pasa de estado sólido a líquido para recibir trozos de tripa y pajarilla.

La salsa, a base de tomate y chile de árbol tiene un picor exquisito. Foto: Especial

En cuestión de segundos la combinación comienza a burbujear lo que indica que el momento se acerca, de pronto una fila de persona comienza a formarse, el motivo, los tacos de tripa del Coecillo.

Un local muy arcaico, sólo a base de una pequeña mase para poner lo necesario, un bote de plástico que sirve como hielera para los refrescos y diversos bancos de plástico se convierten en el escenario ideal para una cena entre amigos o inclusive familia.

“¿Cuántos va a querer?”, es la frase que expresa doña Clara mientras de un canasto coge dos tortillas de maíz y sobre ella, de manera minuciosa y exacta coloca varios trozos, ya sea de pajarilla o tripa, coloca el taco sobre un pedazo de papel estraza y lo baña de una salsa de jitomate.

Ya sea “con copia” o sencillos, estos tacos son toda una delicia. Foto: Omar Rodríguez

Al principio te llamará la atención el porqué sólo pone unas gotas de la misma, sin embargo cuando das la primer mordida entiendes todo.

La salsa, a base de jitomate, cilantro, cebolla y mucho pero mucho picante dan ese toque de barrio, ese toque de sabor de calle, ese toque que tanto nos encanta.

El dorar las tripas a las brasas les da otro sabor. Foto: Omar Rodríguez

La plática puede extenerse mientras pides uno y otro y otro, pues su sabor es tan agradable que no importa que no exista nada más que limón para condimentar el platillo callejero.

¿Te imaginas cuántas historias no se han contado en este lugar o cuántas generaciones no han llegado a probar esta delicia?, no lo imagines más y date una vuelta, justo frente al mercado República, no te arrepentirás, eso sí, nos invitas.

Ya sean de tripa o pajarilla, estos tacos te encantarán. Foto: Omar Rodríguez
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