Conoce la diversidad de playas que Michoacán tiene para ti

Michoacán además de ser conocido por su gastronomía, artesanías y tradiciones, cuenta con playas de todo tipo, pues te puedes encontrar desde una donde estés a mar abierto para poder surfear, y otras en ensenadas, cuyas aguas calmas te permitirán hacer deportes como snorkeling.

En total, son 214 kilómetros de playas donde abunda el sol, la aventura, la buena comida y la diversión, por lo que no puedes perder la oportunidad de darte una por alguna de las playas michoacanas.

Te hicimos una lista de las playas para que conozcas su ubicación y las actividades que puedes realizar:

Playa Azul es una hermosa playa de agua templada y clima cálido, se localiza a 20 kilómetros de Lázaro Cárdenas. Es ideal para practicar la natación, el surfing y la contemplación de vida silvestre. Cada año tiene lugar el evento “Octubre mes de la tortuga marina”, cuyo objetivo es fomentar la consciencia ecológica con la liberación de miles de crías de esta especie.

Lázaro Cárdenas se ubica sobre el margen derecho del Río Balsas muy cerca de la desembocadura en el Océano Pacifico. Posee una vida nocturna muy animada, ideal para quienes deseen divertirse hasta el amanecer. Cuenta con todos los servicios necesarios para brindar óptima atención al turismo, incluyendo aeropuerto internacional.

La playa Chuquiapan posee un oleaje y pendiente moderados, a excepción de la parte donde se erigen bordes rocosos. En esta playa se mantienen condiciones favorables para los deportes acuáticos y contemplación de bellos paisajes y atardeceres. Con el fin de hacer placentera la estadía del visitante, cuenta con áreas de acampado, renta de cuartos y enramadas donde preparan sabrosos platillos gastronómicos.

Un sitio rodeado de cocoteros que flanquean una playa de aproximadamente un kilómetro de extensión es Barra de Nexpa. El oleaje es fuerte y la pendiente moderada, ideales para nadar y conducir esquíes acuáticos. Su tipo de marea es propicia para la práctica del surfing. En Nexpa encontrarán desde cabañas rústicas y áreas de acampado, hasta confortables habitaciones.

La playa Caleta de Campos se encuentra a 50 kilómetros de Playa Azul formando parte de la Bahía Bufadero, es una playa cuya tranquilidad permite nadar en familia y disfrutar de una estancia agradable. Es ideal para realizar paseos en lancha o acampar. A mediados de febrero se realiza la Fiesta de la Bahía con bailes tradicionales, espectáculos, concursos y bandas musicales.

Para contemplar la llegada de las tortugas y la liberación de pequeñas crías, pueden visitar el campamento tortuguero que se  encuentra en la playa Las Calabazas y ofrece la oportunidad de participar en los esfuerzos de conservar a los quelonios.

La arena fina de la playa Soledad es alcanzada por un oleaje que rompe sonoramente en los acantilados que la flanquean, lo que hace de esta playa un paisaje único mientras se practica la natación en el mar. Durante el sábado y domingo de Ramos tiene lugar la Expo-Arena La Soledad, festival playero con exposición de arte en arena, pasarela de trajes de baño, bailes regionales, artesanías, diversiones, bandas musicales y sabrosas muestras de la gastronomía local con pescados y mariscos frescos.

Las Peñas es una playa con 200 metros de extensión, arena fina de color gris plateado y oleaje moderado. El nombre lo dan las formaciones rocosas de hasta 10 metros de altura que evocan formas caprichosas (simio, rey con corona y emperador azteca). Es sitio de pescadores por lo que es posible consumir pescado y mariscos frescos, realizar un ameno paseo en lancha, sentir la calidez de las olas y disfrutar cómodamente los días de estadía. A mediados de diciembre se realiza la Convivencia Turística Las Peñas con el baile regional, torneos deportivos y tianguis artesanal.

Barra de Tigre es un lugar apropiado para agradables paseos en lancha, kayak y motos acuáticas, un Estero que forma una hermosa laguna de agua dulce en el que se integra un rico ecosistema de flora y fauna impresionante. Aquí se puede disfrutar de una gastronomía única y admirar los atardeceres frente al Betula, embarcación que encalló en 1993 y se ha convertido en un arrecife artificial de pequeñas especies marinas.

En Ixtapilla al situarse frente a mar abierto y poseer un oleaje y pendiente moderada, es ideal para atestiguar una verdadera maravilla marina, el milagro comienza con la frecuente aparición de enormes tortugas golfinas que buscan desovar en la suave arena, al poco tiempo miles de crías liberadas marchan con la graciosa prisa de que son capaces para zambullirse en el agua.

El campamento tortuguero de Ixtapilla se encuentra atendido y custodiado por los miembros de la comunidad local, quienes han entendido cómo combinar ecoturismo y ayuda a la ecología. Para asegurar la confortabilidad del visitante, en Ixtapilla existe un parador turístico que ofrece servicios de cabañas en renta, tortugario, paseos en lancha y cabalgatas.

El mar es por naturaleza el más llamativo atractivo turístico de Aquila, a poca distancia del pueblo se localizan playas y sabrosos platillos gastronómicos costeros, la belleza natural propia de los litorales del Océano Pacifico propician una variedad de condiciones que cubren todas las expectativas: nadar en aguas tranquilas y seguras; contemplar el paisaje recostado en la arena o con un paseo al atardecer y; para los más aventurados, aprovechar el buen oleaje del mar para practicar el surfing.

La playa de Cocola está situada frente a mar abierto con oleaje fuerte y pendiente moderada, razones por las cuales es recomendable solo para descansar, tomar el sol, apreciar los atardeceres, acampar, pescar y pasear en lancha. Por otra parte, existe un campamento tortuguero operado por los miembros de la comunidad y favorecido con el reconocimiento internacional por sus labores en pro de la tortuga negra. Se afirma con certeza que en este pueblo indígena nahua se comercializan excelentes piezas artesanales elaboradas con barro y madera.

El Pichilinguillo también conocido como “La alberca marina de la costa michoacana” por la sencilla razón de ser una verdadera alberca dentro del mar. Su oleaje y pendiente son suaves y el color de sus aguas verde esmeralda, es excelente para la natación, buceo, pesca, paseos en lancha (a través de sus hermosas grutas) y para saborear mariscos recién pescados.

Maruata, con ese nombre es conocida una comunidad indígena nahua donde se elaboran hábilmente artículos artesanales de alfarería, textiles y equipales. También existen expuestas a la vista varias formaciones rocosas de las cuales destaca un verdadero monumento natural que se nombra “El dedo de Dios”. El oleaje fuerte obliga a tomar precauciones para la natación, pero es idóneo para la pesca y los paseos en lancha. El visitante tiene la posibilidad de acampar u ocupar alguna de las cómodas cabañas que se ofrecen en renta. Por otra parte, en un lapso que abarca los meses de septiembre y febrero arriban ejemplares de tortuga negra y golfina para desovar.

La Ticla también es una comunidad indígena nahua cuyos miembros se distinguen por su hospitalidad. La playa está situada en mar abierto con oleaje fuerte, característica que le ha brindado reconocimiento internacional como lugar idóneo para la práctica de surfing. De hecho, durante la Semana Santa tiene lugar el Torneo Internacional de Surf.

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