El carnaval de Tlaxcala es Patrimonio Cultural Inmaterial

El carnaval de Tlaxcala fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial, ya que esta es una de las expresiones culturales más importantes en dicho estado, donde se expresan movimientos de lucha contra opresiones de carácter social, religioso y político, infringidas históricamente a los pueblos más indefensos.

A través de esta celebración, se trasmiten diversas formas de organización social que resisten a la dominación colonial. Tiene su origen en el siglo XVII, cuando los ricos hacendados españoles celebraban suntuosas fiestas, que eran imitadas y caricaturizadas por los indígenas disfrazados de burgueses.

En cuanto al origen del Carnaval, hay diferentes conjeturas; una de ellas, considera que es una fiesta pagana ligada estrechamente con los rituales agrícolas que marcaba el fin del invierno y el comienzo de la primavera.

El significado que la danza tiene para los tlaxcaltecas es de dos vertientes; la primera, está vinculada con el goce, con el regocijo que danzantes y espectadores experimentan a través del baile; y la otra, nos lleva a concebir a la danza como un regalo, penitencia o confesión, en el cual visto como un sentido más solemne; el placer y el dolor se encuentran en la celebración.

Las danzas tlaxcalteca de carnaval, a pesar de ser distintas entre sí, tienen dos características en común son satíricas, pues los participantes hacen mofa de la clase alta de distintas etapas históricas del estado, a través de la indumentaria y las máscaras de madera tallada que portan los bailarines, así como en algunos pasos coreográficos; en segundo lugar, poseen un fuerte carácter religioso, resultado de la mezcla del pensamiento filosófico cristiano e indígena náhuatl.

Dentro de las danzas e indumentarias más representativas del carnaval del estado, encontramos en los poblados como Atlihuetzía, Tizatlán, Tetlanohcan y Yauhquehmecan. Mientras que en las comunidades de Acuitlapilco, Ayometla, Mazatecochco, Papalotla, Tepeyanco, Tenancingo y el sur del estado, se ejecutan varias danzas. Los hombres que bailan alrededor de éstos son denominados “Charros”. De estos últimos existen dos variedades: la del tipo Papalotla, el más común de la región; y la del tipo Tepeyanco, exclusivos de esa población. En algunos casos también participan hombres, disfrazados de mujeres, representando a un personaje llamado “La Nana”.

Otras danzas se practican en varias comunidades, como Papalotla, Tenancingo, Mazatecochco. Además de los Catrines, en las poblaciones de Santa Cruz Tlaxcala, San Bernardino Contla, San Miguel Contla, San Nicolás Panotla y Amaxac de Guerrero.

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