Grecia, una alternativa para las parejas gay

Muchos saben que en la Grecia antigua eran bien vistas las relaciones homosexuales. Muchos de los grandes filósofos tenían relaciones sexuales con sus alumnos, eran parte de la enseñanza.

Por lo tanto no debe sorprendernos que Grecia cuente con numerosos lugares “gay friendly”. Para muestra, un botón: Mikonos, una de las islas griegas, considerada una de las mecas gay de Europa.

Aquí todo mundo es libre, no existen los prejuicios, es el sitio ideal para desenvolverse abierta y libremente para sucumbir ante los guapísimos hombres y mujeres que desfilan con o sin traje de baño.

Sí quieres un viaje para disfrutar la tranquilidad, visita Mikonos. Pero sí lo que quieres es un sitio de mucho desenfreno, visita Mikonos. La reina de todos los días es la fiesta, ya sea durante la noche o mientras te bronceas bajo el delicioso sol del Mediterráneo.

Para relajar los músculos, nada mejor que ir a las playas solitarias de la isla que pertenece al archipiélago de las Cícladas. Una de ellas es Lia, donde hay buena música y buenos tragos, además de la deliciosa vista de su mar esmeralda. Hacia el norte encontrarás Foko y Ftelia, que no cuentan con una variada oferta hotelera ni restaurantera, pero sí hay mucha paz.

Pero sí eres de los que no buscan paz, sino todo lo contrario, dirígete a Kalafatis y Agia Anna, donde se puede practicar windsurf y buceo, esta última actividad y el esquí acuático también están disponibles en Platis Yalos. En cambio, si te gustan las multitudes y eres una persona con mucha suerte, seguro encontrarás algún lugar en las playas más famosas y concurridas, como Ornos o Paradise.

Al caer la noche, nada mejor que ir a la terraza del Ramrod Gay Bar Club donde te puedes quedar hasta el amanecer, o experimenta lo que será una de las mejores fiestas  en el Ikaros Gay Bar Club, que presenta un espectáculo genial con travestis.

Ya estando ahí, lánzate a Castro, un barrio que se caracteriza por sus callejuelas dignas de un laberinto, pero llegarás al castillo.

Ahí encontrarás numerosas casas blancas que son deliciosos restaurantes y bares.

La historia no está peleada con la diversión, por eso te recomendamos ir a Lino, al sur de la isla, donde se encuentran las ruinas de Portes o el Museo Arqueológico con exhibiciones de objetos de la era arcaica y del período helenístico.

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