Reglas para todo viajero. Nivel: medio

Te hemos hecho recomendaciones de cómo viajar, que cargar y como evadir ciertos riesgos que podrían ser inminentes; ahora te vamos a dar algunas recomendaciones para cuando llegas a ese lugar que velará tus noches fuera de casa: el hotel. 

Más allá de la obsesión con la limpieza, son algunas medidas para que tu viaje de placer no se convierta en una pasaje de pesadilla.

1.- Desinfectante a la orden.

Al llegar a tu habitación podría deslumbrarte con su limpieza, pero hay algunos bichos que permanecen a pesar de la limpieza ordinaria de la habitación. Una medida rápida puede ser un desinfectante en aerosol para aquellos lugares infecciosos, como el control del televisor, las manijas de la puerta o los interruptores de luz.   

2.- Fuera el cubrecama.

Si tienes dudas sobre la limpieza del cubrecama, será que mejor lo retires, pues en muchas ocasiones no es lavado igual de recurrente que las sábanas y colchas; según el comentario de una ex directora de limpieza de una cadena hotelera importante, los cubre camas sólo se lavan (si bien se hace) 4 veces al año. 

3.- La pesadilla de los ácaros

Será mejor que revises entre los pliegues del colchón, las orillas de las sábanas, la cabecera y burós de donde vas a dormir, para cerciorarte de que no existen animales de cama como ácaros u otros insectos. Los reconocerás por las pequeñas manchas café obscuro que dejan como rastro.

4.- Verifica el sistema de temperatura

Te imagines que tu aire acondicionado o calentador no funcionen? Lo mejor será revisarlos en tu rutina de inspección de llegada para que puedas cambiar de habitación antes de acomodarte en tu habitación o que no haya habitaciones disponibles.

5.- Dormir sin interrupciones

El letrero de “no molestar” será tan básico como tus toallas del baño, pues indicará que no quieres ser despertado por el servicio de limpieza cuando decidas levantarte tan tarde como se pueda. No olvides quitarlo, para que tu habitación este de nuevo ordenada y limpia.

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