Tu despacho en casa

Un despacho en un hogar es algo que dice mucho de la persona que habita en ella. No todas las casas tienen espacio para un estudio o despacho, pero puedes adaptar cualquier rincón para que funja como tal.

El despacho es una habitación muy personal donde puedes ir a trabajar desde casa, a estudiar, a leer, a escribir o a tener un rato de desconexión. Puede parecer algo al alcance de gente con dinero, pero no tiene por qué ser así. Basta un poco de tu tiempo y una pequeña inversión de dinero para que veas tu sueño hecho realidad.

No tiene por qué ser nada recargado. Con pocas cosas, puedes tenerlo todo listo. Lo esencial es una mesa de trabajo, una silla que sea cómoda para que puedas estar el tiempo necesario sin cansarte, y, por ejemplo, una estantería o dos en las que colocar libros u objetos que consideres necesarios allí. Con esas tres o cuatro cosas, ya tendrás un pequeño despacho con una escasa inversión y trabajar a gusto o tener un rato de intimidad y relax en él. Seguro que, si das el paso de montarte un despacho en casa, no te arrepentirás de ello y le sacarás provecho.

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