Acámbaro tiene magia, pero cada 11 de julio, la magia se convierte en pan cayendo en manos de los visitantes y locales; en el marco de las festividades en honor a la Virgen del Refugio de pecadores, el cielo proveyó de acambaritas a los asistentes.
La lluvia de Pan de la Feria de la Panificación de Acámbaro es una celebración que reconoce el legado de las familias panaderas y reafirma a las tradiciones como motor de identidad, turismo y desarrollo para la comunidad.
La Asociación de Panaderos de Acámbaro, junto a las maestras y maestros panaderos, realizan cada año la lluvia de pan, una fiesta de agradecimiento a la santa patrona del municipio del sur de Guanajuato, que representa y agradece la prosperidad y abundancia en el comercio del principal producto de la ciudad: el pan.

Detrás de cada pieza de pan hay talento, dedicación, esfuerzo y un profundo amor por la tierra que ha permitido consolidar a Acámbaro como un referente nacional de la panificación tradicional.
Esta tradición también representa una oportunidad para fortalecer la actividad turística al atraer visitantes, incentivar el consumo local y generar beneficios para comerciantes, prestadores de servicios, artesanas y artesanos, cocineras tradicionales, productores y familias enteras.

La Feria de la Panificación también forma parte del programa conmemorativo por los 500 años de la Fundación Legal de Acámbaro, una celebración que durante los próximos meses reunirá actividades culturales, históricas, religiosas, gastronómicas, artísticas y comunitarias para reconocer el patrimonio del municipio.
Acámbaro cuenta con un legado invaluable representado por la cultura Chupícuaro, historia ferroviaria, templos, esculturas, patrimonio histórico, gastronomía y su tradicional pan, elementos que fortalecen la identidad del municipio y enriquecen la oferta turística de Guanajuato.


