Mi GOEN, es tu GOEN

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Directo de Japón, sin alteraciones en las recetas, se instaló GOEN para deleite de todos aquellos que están acostumbrados a las delicias niponas y parar otros tantos que consumimos su gastronomía como si fuera la nativa.

Para los mexicanos, “mi casa es tu casa” es una frase de bienvenida, de calidez, de hacerte sentir cómodo y de que puedes regresar cuando gustes. Este peculiar “protocolo mexicano” les encantó a los creadores de GOEN y decidieron adoptarlo para este lugar especial.

La comida se toma como una celebración diaria, el gusto de compartir la mesa que con pocos o con muchos, es por ello, que cada que vayas a GOEN, no te sorprenda que lo único que notes mexicano, será el servicio cálido y los chicos que laboran ahí.

La historia es corta, cansados de la vida de oficina y sedentaria en Tokio, un buen día, un grupo de chicos decidieron venir a México, en especial, a Guanajuato Capital, pues hubo un japonés que estudió en la máxima casa de estudios del Estado y quedó enamorado de la ciudad Patrimonio.

Este amor fue transmitido a Shunichiro, por lo que un buen día, Shun (para los amigos) decidió cruzar los mares y conocer por cuenta propia esa bella ciudad de la que tanto le hablaron.

Llegó a Guanajuato Capital sin hablar más allá del “Hola” en español y emprendió la aventura de un hostal con un pequeño restaurante japonés.

Ha sido tal el éxito y la comodidad de la vida en México, que nació GOEN.

 

Comenzamos con un karaage, pollo frito estilo japonés, marinado con una gran variedad de especias.

El pollo frito es un básico en todas las culturas, en especial, de las asiáticas. El pollo empanizado japonés tiene su toque mágico; nosotros lo probamos solito, sin más y fue delicioso. En GOEN te lo servirán con limón y salsa de soya, te recomendamos que lo pruebes con todas las preparaciones, a pedacitos.

En el arranque, llegaron los tres esenciales: gohan (arroz al vapor), sopa miso (sopa tradicional con base de dashi, alga wakame, tofu blando y miso) y pepinillos encurtidos.

El chef mexicano adoptado en GOEN, Uriel Enríquez, nos contó que “todo gira alrededor del arroz” por loque siempre habrá arroz en las mesas japonesas.

El primer tiempo fue una danza perfecta entre el gohan, la sopa miso y el pollo frito.

 

Como en GOEN la comida es como en casa, la sopa miso tenía huesos de pescado suzuki, por lo que estuvo aún más deliciosa.

 

Seguimos con el omelete japonés. El omelete es quizá la interpretación del huevo más conocida en el mundo.

La diferencia del omelete tradicional al japonés es que lleva un poco de dashi (pescado en polvo) y es una entrada ideal para quien goza del alto consumo de proteína.

Si lo comes, no sabrás qué es a lo que sabe, solo que tiene un sabor diferente.

Llegamos al tercer plato y fue un conocido: okonomiyaki.

Según nos contaron, en tiempos difíciles, el okonomiyaki fue una creación de rescate; de colocar los ingredientes que quedaban de otras comidas en una plancha, unidos por una masa en la plancha.

La versión del okonomiyaki en GOEN es de Hiroshima, lleva col, res, soba, y algunos ingredientes secretos del lugar.

Siendo un platillo muy popular en el país nipón, no podía faltar en la carta de tu casa.

Todos los ingredientes que se utilizan en GOEN son frescos, en su mayoría importados de Japón, con el fin de preservar la calidad y el sabor a la que está acostumbrado el ciudadano japonés.

Ver llegar la caballa curada en vinagre de arroz a la mesa, te pone a pensar en el sabor que tendrá el pescado crudo. La primer sorpresa es cuando llegan a tu mesa con un pequeño soplete y comienzan a dorar la piel del pescado pacientemente; una pasada, dos pasadas, tres pasadas. Las que sean necesarias para que el shimesaba asado quede perfecto.

Mis pasos para conocer sabores nuevos son: solitos, con aderezos sugeridos, solitos con el maridaje recomendado, con aderezos recomendados y maridaje y al final, de la manera en la que más me gustó.

Mi primera impresión con la caballa fue magnífica, fue como si supieran que mis favoritos son los alimentos en crudo. Curar la caballa con el vinagre de arroz es de lo mejor. La textura en boca de la caballa es un poco grasosa, característico de los pescados de agua fría, pero nada grotesco, todo sutil y en niveles de sabor atinados.

Me salté el paso de probarlo con soya y fui directo al maridaje: sake.

Fue un Hakuko, que danzó feliz en mi boca al unirse al shimesaba.

Y para concluir con la tarde, un clásico que muchos hemos probado pero pocos hemos disfrutado con un toque diferente a los demás: el tempura helado.

Esta vez fue de fresa y acompañado de un thé verde servido de forma tradicional.

Llegar a GOEN es un momento de paz, de excelente comida y buen sake.

La misión de Shunichiru es eliminar la barrera de los mexicanos con la comida japonesa, de contagiar a los japoneses

Ya sea un momento de celebración, terminar un día pesado o simplemente que tengas mucha hambre y quieras comer delicioso, recuerda que GOEN es tu casa.

 

GOEN

Paseo del Moral 519

Jardines del Moral

León Guanajuato, México.

Martes 15:00 – 23:00 hrs

Miércoles a sábado 13:00 – 23:00 hrs

Domingo 13:00 – 22:00 hrs

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